El teatro de Elena Garro
Elena Garro es, sin duda alguna, la escritora con la imaginación más provocadora de las letras mexicanas, nos hace soñar, nos enseña que la ilusión existe en el mundo, aunque no siempre nos sea posible alcanzarla, en cada uno de sus textos nos adentra en su vasta visión novedosa, inquieta, original y critica de la realidad de la historia de México.
La dramaturgia de Elena Garro ocupa un lugar
importante en el orbe de su obra literaria, con su Poesía en voz alta en los
años 50´s demostró ser única en el firmamento teatral, hecho que se ha
mantenido vigente hasta nuestra contemporaneidad. Así como en su novela más
significativa Los recuerdos del porvenir, la cual dio apertura a alejarse del
realismo lineal y ortodoxo de las novelas que narraban gran parte de la vida
rural del periodo de la revolución mexicana, de la misma manera lo hizo en el
teatro. Llevó al realismo poético y fantástico a los escenarios, generando una
nueva ruta del teatro, un teatro mágico. Elena tuvo la capacidad de alzar la
voz a través de sus letras en una época mexicana en la que la mujer estaba, en
mayor medida que ahora, por la sociedad patriarcal.
Su teatro aboca a los sectores más marginados de la
época, sus personajes siempre estaban aludiendo a las mujeres rurales, la vida
en el campesinado en los periodos posguerras y los mártires de la revolución
mexicana. Estas obras reafirman su gran profundidad en su vigencia, ya que
siguen siendo referentes claves para entender y reflexionar en nuestras
familias mexicanas que siguen existiendo segregadas por las elites del Estado y
las formas de vida urbana adaptativa.
Entre los años 1950 y 1960, Elena logró consolidarse
en la dramaturgia realizando la totalidad de sus obras del género, fueron sus
años más fructíferos de su extensa teatralidad. Ella siempre se sintió parte de
la vida teatral, en sus inicios era coreógrafa en la UNAM y quiso incursionar
en la actuación, sin embargo, la vida la llevó por otras vías, pero hacia el
mismo objetivo, lo cual agradecemos, porque de no haber sucedido así tal vez no
habríamos conocido nunca la excelsa y compleja escritura de Garro.
La brecha de variabilidad de las obras de Garro al cambiar de género literario es considerablemente casi nula, ya que su esencia queda plasmada tanto en sus cuentos, como en su prosa narrativa y su lirica teatral. Cuando nos adentramos en sus textos podemos identificar mínimas diferencias propias de cada característica de los géneros literarios, pero la Elena de las novelas es la misma Elena de la dramaturgia. Para muchxs autorxs como Silvia Molina y Elena Poniatowska, la literatura de Elena Garro es considerada, un género, propiamente de la literatura mexicana.





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